Golpes y Patadas • Abril 2011

La importancia de la técnica para evitar lesiones.

Tips de Golpes y Patadas: Cuidado con las lesiones

Por Sensei Néstor Varzé

¿Qué está pasando?

Constantemente me hago esta pregunta cuando observo en el gimnasio donde doy clases los distintos tipos de clases que adoptan los entrenamientos de artes marciales. Hoy tenemos tae-bo, gim-box, aero-box, gim-power y qué sé yo cuántas otras más variantes que, definitivamente, son lo mismo pero con distinto nombre.

En mis cuarenta años de artes marciales he aprendido de mis maestros las distintas técnicas y la correcta postura para no lesionar mi cuerpo. Hoy yo mismo les transmito a mis alumnos ese conocimiento para evitar desgarros, tendinitis o dolorosos tirones en los músculos. Explico cómo acomodar los pies y la cadera en las patadas, para así no provocar daño en las articulaciones.

Hace treinta años, además, que doy clases de gimnasia paralelamente a las clases de karate-do. Por la mañana y la tarde soy Néstor, el “profe” de gimnasia, y por la noche me coloco mi ropa tradicional y me convierto en el Sensei Varzé; entonces dicto clases de artes marciales, que es mi pasión desde que era un niño. Hoy ya tengo 49 años (*) y soy 7º dan. Podría, en consecuencia, haber incluido en mis clases de gimnasia todo tipo de golpes de puño, patadas, codos, etc., pero nunca lo hice por la siguiente razón: no lesionar al alumno. Para que esto no suceda, hay que explicar muy bien las técnicas.

Imprudencias al banquillo

Pues bien ¿qué pasa hoy?

El profesor se sube a la plataforma desde donde dará la clase, coloca el cd y al ritmo de la música comienza a tirar golpes a lo loco, mientras los pobres alumnos tratan de seguir la coreografía que este realiza.

Claro, la explicación de la técnica brilla por su ausencia, y si es que la hay, cosa que no ocurre seguido, es muy precaria, ya que la clase no puede perder su ritmo siendo interrumpida cada vez que se cambia de técnica, porque su objetivo es la mayor quema de grasas a través de los ejercicios aeróbicos. Así que entonces tiremos muchos golpes de puño y patadas saltando sin parar.

Aquí es donde me agarro la cabeza y me pregunto: ¿qué hace esa mujer pasada en kilos o ésa de más de cuarenta años tirando patadas sin tener la menor idea de cómo se efectúan y sin preparación previa? ¡Las veo saltar, tirar golpes de puño, esquivar, patear de costado, hacia atrás, y en algunos casos intentar hacer patadas circulares, en las que terminan enroscadas con sus propias piernas! En fin, observo cómo se están ocasionando lesiones y nadie es capaz de prevenirlas, porque las publicidades son cada vez más convincentes y realmente hacen creer que se está haciendo lo correcto. (No sólo lo observo en las mujeres, también los hombres se lesionan.)

No olvidemos, además, que todo golpe tiene su técnica. Aquellos que practicaron durante años saben que es así: los golpes son muy distintos haciendo la técnica en el aire, en la bolsa o en la práctica de combate con un compañero, pero en estas clases todo es lo mismo. Veo profesores que, después de comprar en casete o de tomar un curso de estas disciplinas que dura unas cuantas horas, ya se ponen los guantes y… a dar la clase. Y me pregunto, sin ánimo de ofender: ¿para qué se ponen guantes, a quién le van a pegar, si sólo van a tirar golpes al aire? ¡Ni siquiera le van a pegar a la bolsa, solo van a marcar las técnicas, para que el alumno los siga! Pero, bueno, en gustos no hay nada escrito y esto realmente no tendría mayor importancia si realmente explicaran las técnicas para evitar daños.

Precisamente, yo me crié con la idea de que un profesor debía guiar al alumno en las distintas prácticas de gimnasia o artes marciales y no provocar lesiones. Son muchas las personas que me consultan acerca de una lesión que padecen, y lo primero que les pregunto es: ¿qué clase toma? Y adivinen cuál es la respuesta. Siempre es la misma, que toman clases donde mezclan y tiran golpes a mil por hora al ritmo de la música.

La verdad detrás de las mentiras

¿Por qué decimos, entonces, que las artes marciales pueden ser practicadas por cualquier persona, más allá de su físico o o su edad? Esto es porque se supone que aquél que está al frente de la clase es alguien idóneo que va a procurar que sus alumnos no se lesionen y hagan correctamente las técnicas, explicándolas cuantas veces sea necesario.

Relacionado con lo anterior, también hay que tener en cuenta que, en las artes marciales, el combate mas difícil es aquél con uno mismo: no importa si hoy venzo a mi oponente o mañana soy vencido, lo mas difícil es vencerse a uno mismo. Así es cómo día a día aprendemos a colocar los puños, codos, pies y hombros en la posición correcta y, de esta manera, a dominar todo nuestro cuerpo cada vez más. Esa forma de comprender a las artes marciales es la que nos hace crecer día a día.

Claro, yo entiendo que la persona que concurre a una clase de tae-bo u otras de este tipo sólo busque quemar aquellos molestos kilos de más. Esto es lo que vende la publicidad, y, así, hoy el mercado del fitness nos ofrece infinidad de distintos tipos de gimnasia, donde el alumno cree que es Bruce Lee o Carlos Monzón. ¡He observado cómo los mismos profesores se lesionan por desconocimiento de la técnica!

Está todo bien, profes. Alienten al alumnado a que baje esos kilos de más, inculquen una mentalidad deportiva y sana, pero creo que también deben informarse e informar acerca de cómo son las técnicas y la manera correcta de ejecutarlas, para evitar, así, que, tarde o temprano, algún alumno se lesione.

Sensei Néstor Varzé es séptimo dan en karate-do. Posee más de cuarenta años de práctica activa y fue formado en la escuela Shudokan Kenshukai del maestro Hideo Tsuchiya, en la Argentina. Cuenta con tres récords mundiales de rotura y fue tres veces campeón sudamericano, en dos oportunidades campeón nacional (Arg.) y cuádruple campeón bonaerense. Actualmente, mientras termina un segundo libro sobre guerreros samurái, da clases de karate y estudia la cultura del Japón feudal, realiza artesanalmente armaduras y brinda exhibiciones en diversos sitios, entre los que destaca el Jardín Japonés de Buenos Aires.

Un comentario a “Tips de Golpes y Patadas: Cuidado con las lesiones”

  1. Benito Olmo dice:

    En muchas ocasiones, estas variantes de las artes marciales aplicadas al mundo del aerobic no traen otra cosa que problemas. No tiene nada que ver la capacidad del instructor que las imparte, sino en la preparación de los alumnos. Quien aprende un arte marcial, en sus inicios se pasa horas practicando guardias y desplazamientos, con el objetivo, entre otros, de evitar vicios y no facilitar las lesiones. Quien llega a una clase de aero-lo-que-sea no dispone de esta preparación básica, por lo que es muy frecuente encontrarse con distensiones, lesiones en las articulaciones,etc…
    Muchas veces por intentar vender, nos olvidamos de que lo que se persigue en un gimnasio es precisamente la salud del cliente.
    Por cierto, me encanta este Blog. ¡Oink!

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