Blog • Enero 2011

Las Lecturas de 2010: Rubén Torres-Muñoz

Enero 4, 2011
Por Hermano Cerdo

Rubén Torres-Muñoz es un huasteco exiliado en la Ciudad de México, colabora en muchos sitios y que, con la ayuda de algunos amigos suyos, lanzará la Editorial Los Brazos de Kali.

Este 2010 fue un año de lecturas áridas y no tan abundantes como el pasado, a pesar de todo nos las apañamos para conseguir nuestros buenos libros, particularmente de literatura rusa, caso el de una edición vieja de El desconocido de Krechetovka (libro que algunos otros llaman Nunca cometemos errores, incidente en la Estación Krechetovka) de Aleksandr Solzhenitsyn, la premisa de esta narración es que una persona normal que tiende más al bien hacia los semejantes puede llegar a perjudicar al prójimo si es atacado por la duda en tiempos en los que campean la maldad.
También me agencié El bufón, el burgués y otros ensayos de Fiódor Dostoyevski, el baboso común que viaja en micro le tiene un pavor cósmico a don Fiódor por el tamaño épico de sus obras, en nuestro país, formado y gobernando por el SNTE, se asume que tamaño épico = fucking boring. Nada que ver. Dostoyevski era una redomada mula y en esos ensayitos se puede apreciar en toda su magnificencia la cabulez con la que don Fiódor se manejaba. Palomita para los amos de Factoría Ediciones por editar este compendio.
Luego me pude refinar por fin Myra Breckinridge, de Gore Vidal, Lo había comprado cuando aún estaba en la escuela de ingenieros y estuvo en mi biblioteca acumulando polvo hasta que me decidí a abrirlo. Quienes conozcan la biografía de este exitoso trol sabrán que aquél sólo ama dos cosas con casi el mismo fervor que la mismísima 3×8 y son el cine y exponer a las pazguatas familias gringas a contenido transgresor. Y en esta novela hay mucho de las tres, ya casi nadie se asustaría con una novela como ésta, pero en su tiempo hizo flagelarse a más de uno.
Aprovechando el impulso mundialista me aventé El área 18 de Roberto Fontanarrosa. Hay que admitir que el susodicho no era un estilista y que en Ediciones de la Flor se trabajaba casi con el mismo descuido con el que la Plaza y Janés setentera lo hacía, pero fue por mucho la lectura que más disfruté este año, me reí como botarate con esta sabrosa mezcla de Los supercampeones y Los Caballeros del Zodiaco escrita cual novela de espionaje, tiene el final más delirante para cualquier libro que haya leído o partido de pámbol que haya tenido el gusto o el disgusto de presenciar.

Para estilistas tuvimos a dos: Gerardo Deniz, mi nariz me llevó a dar con Alebrijes, un modesto libro de narraciones breves en donde no hay fronteras entre lo fantasioso y lo verídico y de nuevo queda expuesto que para prosa la de los poetas.
Luego di con un novelón: Paisajes después de la batalla de Juan Goytisolo, jamás había visto un personaje como El Reverendo en una época tan lejana a la explosión de las internets, sí, ahora sabemos que seres como él hay por montones en lugares como El Sentier, Falfurrias, Buenos Aires, La Ciudad de México y, sobre todo, el Lejano Oriente, mas hay que reconocer que si El Reverendo hubiese sido un ser vivo, hubiese sido también un ser adelantado a su época por gozar de esa manera del Schadenfreude sin la asistencia de nuestra amada serie de tubos. Este año, personajes como El Reverendo protagonizaron pequeños alzamientos en contra de la autoridad en episodios como la Operación Titstorm y las diferentes fases de la Operación Payback, cuyo punto culminante fue el derribe de los sitios de Visa, Mastercard, Paypal y otros que boicotearon a Wikileaks,
Y ya que tocamos asuntos infiernéticos, recomiendo seguir en twitter a Alberto Chimal, no, pérense, mejor aún, recomiendo seguir su periódico personal editado a partir de sus propios trinos y las sepetecientas cuentas que sigue en paper.li, una aplicación que recoge todos los sitios externos que uno recibe o da a conocer mediante twitter o facebook, y gracias a que Alberto Chimal tiene uno, he podido dar con libros electrónicos raros -y por lo tanto valiosos-, información picuda, textos intrigantes y gente interesante que seguir. El periódico de Chimal se encuentra en www.paper.li/albertochimal para que se vea que no estoy diciendo la cosa que no es.
Y como ya noté que la gente se queja la falta de libros electrónicos, procedo a dar consejos para encontrarlos:
Google + file:pdf (o epub) = disfruta tu lectura. De nada.
Feliz año.

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