Blog • Diciembre 2010

Las Lecturas de 2010: Rafael Villegas

Diciembre 28, 2010
Por Hermano Cerdo

Rafael Villegas es mexicano y vive en Guadalajara. Autor del libro de cuentos Nada y del ensayo La virgen seducida. Su blog es Diario de Sueños.

Por primera vez en mi vida como lector, este año leí más cómics que novelas, libros de cuentos o ensayos. Por la dificultad de conseguir la mayoría de los títulos leídos, también este año fue para mí el de la lectura electrónica. Apenas si leí en papel, a no ser que fueran los trabajos de mis alumnos o las siempre entretenidas cajas de cereal. La desproporción se vuelve evidente, sin duda, en la lista de mis lecturas favoritas de 2010:

1. Epileptic, de David B. Publicado originalmente en Francia como L’Ascension du haut mal entre 1996 y 2003. Leí la edición en inglés de Pantheon antes de saber que Sins Entido la había publicado el año pasado en español. Una autobiografía fascinante donde el autor logra entrelazar la memoria, los sueños, la mitología y la historia militar. Cuando uno lee Epileptic comprende por qué David B. le recomendó a Marjane Satrapi contar su vida de la manera en que lo hizo en Persépolis. Debo decir que desde ya David B. es uno de mis imprescindibles; de hecho, espero con ansias que Amazon me haga llegar Nocturnal Conspiracies y que alguien en España se apiade de mí para enviarme El jardín armado.

2. Jimmy Corrigan, the Smartest Kid on Earth, de Chris Ware. Publicada también por Pantheon, esta historia había aparecido seriada en Acme Novelty Library entre 1995 y 2000. En ella se narra la historia de Jimmy, un hombre en plena adultez que tiene la oportunidad de encontrarse con su padre por primera vez. El extraño manejo de las viñetas, que me recordaron a tableros de juegos de mesa, tiende a la iconicidad y al símbolo, antes que a la mera figuración. Otra cosa interesante es el manejo del tiempo y la estructura de la narración, que nos permite saltar de la fantasía de Jimmy, habitada por un padre superheroico, hasta la infancia de su abuelo, durante la Feria Mundial de Chicago de 1893. Aquí, como en Epileptic, hay memoria, historia y harta fantasía. En español se puede encontrar en el catálogo de Planeta-DeAgostini.

3. From Hell, de Alan Moore y Eddie Campbell. Un clásico del cómic mundial, publicado entre 1991 y 1996. En From Hell, el trazo violento de Campbell no se presta al impacto fácil de la sangre y las tripas que ha caracterizado a la mayoría de las historias sobre Jack, el Destripador. La minuciosidad y control de Moore sobre el guión encuentra su contraparte sanamente desobediente en Campbell, quien se toma sus libertades a la hora de establecer el sentido y composición de las viñetas en algunas de las páginas. Una decisión estupenda, pues logra equilibrar lo visual con la textualidad desbordante del guionista. Alan Moore demuestra su maestría o, debiera decir, obsesión con los detalles (ahí está el apéndice de investigación para demostrarlo) al escribir su interpretación de la transformación de Sir William Gull en el icónico asesino victoriano. Ante todo, Moore se muestra brillante en su visión de la historia del siglo XX, iniciada en el XIX con un ritual perturbador, ejecutado por Gull, y con la concepción de un niño llamado Adolf. En español se encuentra publicado por Planeta-DeAgostini.

4. El arte de volar, de Antonio Altarriba y Kim. Más que autobiografía, se trata de reconstrucción de una historia de vida, la del padre suicida de Altarriba. Es probable que no tenga la complejidad discursiva y formal del trabajo de David B., Moore y Ware, pero Altarriba se muestra igual de efectivo a la hora de contar historias a partir de retazos y memorias. El dibujo de Kim, por supuesto, está a la altura. El padre de Altarriba nos lleva de la mano por buena parte de la historia del siglo XX. Me parece que El arte de volar es la crónica, muy al estilo de Maus, del esfuerzo individual por liberarse del peso de la historia, no sólo de la gran Historia, sino de las condiciones y limitaciones de lo inmediato. Reflexivo y entrañable, El arte de volar es un gran cómic sobre el pasado español, que me hace pensar en cuándo tendremos algo medianamente parecido en México (y no tristezas bicentenarias como Sensacional de héroes). El arte de volar fue editado en 2009 por Edicions de Ponent.

5. Pieza única, de Milorad Pavić. Debo confesar que la propuesta de Sexto Piso de entregarle al lector un paquete con dos libros me pareció irresistible. Uno, la novela en sí; el otro, el cuaderno azul del inspector Eugene Stross, encargado de investigar los crímenes de Pieza única. Pavić nos invita, una vez más, a jugar a la literatura y a la lectura. Me parece sorprendente su poder de evocación, así como el abordaje tan trabajado de la narrativa de los sueños, un asunto problemático para cualquier escritor, dado el carácter rizomático y, a veces, sincrónico del material onírico. Aquí Pavić retoma aquella entrada a su Diccionario jázaro que hablaba sobre los cazadores de sueños. Un libro que no sólo está hecho de palabras. Publicado originalmente en 2004, Sexto Piso lo publicó en español tres años después.

Viendo la lista comienzo a temer que mi gusto se esté volviendo monotemático. Podría traer al rescate la mención de otras lecturas que no necesariamente exploran, en relación, la memoria, la historia y los sueños. Podría mencionar a El Eternauta, de Héctor Germán Oesterheld; Atlas descrito por el cielo, de Goran Petrović; Octubre, de Pasqual Ferry; Black Hole y Burn Again, de Charles Burns; El caminante, de Jiro Taniguchi; 20th Century Boys, de Naoki Urasawa; The Number 73304-23-4153-6-96-8, de Thomas Ott; Universos paralelos, de Michio Kaku; La extraña historia de la isla Panorama, de Suehiro Maruo; It’s a Good Life if You Don’t Weaken, de Seth; Bestiaria vida, de Cecilia Eudave; Uzumaki, de Junji Ito

Si la lectura nos permite desdoblarnos, salirnos, movernos hacia lo otro, entonces este año tuve poco tiempo para andar metido en mí mismo. Que vengan, pues, las lecturas de 2011 y los cambios de graduación de lentes.

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