Blog • Diciembre 2010

Las Lecturas de 2010: Mauricio Salvador

Diciembre 9, 2010
Por Hermano Cerdo

Mauricio Salvador es mexicano desde 1979 y miembro de la piara desde 2006. Autor del blog The Art of Fiction.

A principios de diciembre me llegaron dos libros que comentaré en las lecturas de 2011 pero que me gustaría nombrar aquí porque seguramente se escribirá mucho sobre ellos el año que viene: Saul Bellow: Letters y A Naked Singularity. El primero me es indispensable porque la altura prosística de Bellow (incluso en sus cartas más anodinas) es un permanente recuerdo de que todos los genios de hoy (los autoproclamados y los proclamados por críticas y periodistas) son en realidad unos polluelos. :) (Es muy divertido leer cómo recibe los dos rechazos de la beca Guggenheim; era estoico y descreído Bellow). Y comencé a interesarme en A Naked Singularity de Sergio de La Pava tras los primeros avisos de Scott Esposito y tras los primeros comentarios que René López Villamar y Javier Moreno me hicieron de la novela; el primer capítulo es en verdad muy bueno. Como digo, eso es para el año que viene.

¿Libros de mi 2010? Freedom, de Jonathan Franzen. Superó (si es que puedo usar un verbo así) su anterior novela; es además una prosa tan transparente que probablemente algunos las encuentren sosa y quizá otros sientan que sus problemáticas son pequeñas dada nuestra siniestra realidad; pero ¿es una gran novela? Yo creo que sí.

Los ensayos de Chuck Klosterman me han entretenido durante todo el año y debo recomendar encarecidamente su último libro, Eating the Dinosaur, que tiene ensayos para todos los gustos. Chequen esto, por cierto.

Born to Run, de Christopher McDougall lo leí en una tarde y una noche; en corto es un libro sobre tenis de correr, lesiones deportivas, Nike (sobre lo malo que es correr con sus tenis), la teoría evolutiva del hombre corredor, lo grandioso que es correr y finalmente sobre los más grandes corredores que ha dado este planeta, los corredores rarámuris que corren no para ganar sino para ser felices.

Coetzee: Vida y época de Michael K (¿puede otro novelista alcanzar el grado de empatía que logra Coetzee?), El maestro de Petersburgo (impresionante y disfrutable) y Diario de un mal año.

En español leí varias obras ambiciosas pero destaco dos libros españoles: Providence, de Juan Francisco Ferré y Anatomía de un instante, de Javier Cercas. No puedo pensar en dos obras más disímiles que estas y sin embargo hay algo que las asemeja: en ambos casos los autores fueron coherentes con sus búsquedas y con su grado de excelencia y marcaron, creo yo, un tope muy alto para la ficción y la no ficción en español.

Otros autores de este año muy recomendables, los cuentos de Mailie Meloy, The Finkler Question, de Howard Jacobson, Los ejércitos, de Evelio Rosero (buena pero no grandiosa como dicen por ahí) y otras cosas que ya no recuerdo.

Un comentario a “Las Lecturas de 2010: Mauricio Salvador”

  1. Ulises dice:

    Mauricio:
    Gracias. Me serví de estos blogs para escoger los tres libros que me llevé a Perú para la playa. Uno de ellos, fue el pesado (por el peso de sus páginas) “Freedom”. Y me encantó. Creo que si no hubiera tenido todo el tiempo del mundo, que lo tuve, felizmente, (que rica playa, parece un sueño desde la nieve que rodea la casa ahora en NY…) no me hubiera atrevido a leerlo tan pronto. Franzen escribe muy muy muy bien. A mi me agradó “The Corrections” pero me fascinó esta novela. Recuerdo la gratísima lectura (de hace solo unas semanas) y haberme sorprendido ante su talento para describir personajes-con sus actitudes, sus traumas, sus paltas (peruanismo disculpa, pero no encuentro ahora una palabra mejor:todos sus personajes están palteados); y al mismo tiempo su método eficaz para meterse a hablar sobre eventos tan recientes como el desastre de Irak y los contubernios entre el gobierno y la empresa privada .

    Sí, Freedom, coincido, tiene que ser una gran novela. Es un excelente intento por totalizar la época en que ha vivido la generación X y la Y de los Estados Unidos.

    Recuerdo cierta crítica en la página de opinión del NY Times donde hablaban de personajes absurdos, sin convicciones. Discrepo: son personajes traumatizados, sí, pero Franzen te explica sus traumas, los aborda con humor y con amor, te cuenta historias, teje relaciones padres-hijos, tias-sobrinos, amantes-esposos, con gran talento, con fluidez; y sin mayores pretensiones, creo yo, que superar su prosa, que darnos personajes completos y hacer feliz al lector conociéndolos.

    Acá tengo apuntado algunos instantes memorables de esas lecturas, que acompañaron mi veranito en Perú. Gracias por el consejo y recomendémoselo a todos. un abrazo

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