Blog • Diciembre 2010

Las lecturas de 2010: Luis Panini

Diciembre 23, 2010
Por Hermano Cerdo

Luis Panini es autor de Terrible anatómica y Mala fe sensacional.

Las lecturas recomendables que realicé este año no son tan numerosas como las del anterior, pero tuve la fortuna de cruzarme con un par de libros que considero como algunos de los mejores que he leído en años recientes. Curiosamente, mis cuatro libros favoritos de 2010 pertencen al género de la memoria o ensayo personal.

El primero de ellos, y mi lectura preferida de 2010, es Mis dos mundos, (que también puede ser clasificado como novela) del escritor argentino Sergio Chejfec. En sus escasas ciento veinte páginas el autor recorre a pie una ciudad ubicada en el sur de Brasil con el simple objetivo de encontrar un parque que aparece en una especie de mapa o croquis turístico. A través de una lenta y larga caminata Chejfec medita y conjetura sobre una serie de vivencias personales que lo embisten unos cuantos días antes de su cumpleaños. El constante sentimiento de desorientación por parte del autor durante este trayecto hace que los acontecimientos más triviales se vuelvan los más placenteros e interesantes de la narración al retratar a su entorno inmediato como un espacio de consistencia inestable apenas cimentado por el eco de su memoria.

Dos semanas después comencé a leer A Sorrow Beyond Dreams, una memoria que el escritor austriaco Peter Handke decidió escribir unas cuantas semanas después del suicidio de su madre motivado por los años de agonía a causa de una enfermedad que poco a poco la fue consumiendo. Este libro, aún más breve que el anterior, es una pequeña obra maestra en donde el autor le rinde tributo a la memoria de su madre sin recurrir a sentimentalismos establecidos por el parentesco sanguíneo; uno de sus más claros objetivos consiste en defender la decisión de su madre de quitarse la vida ante todos aquellos quienes la condenan, en silencio o no, por haber favorecido dicha solución.

Del chileno Pedro Lemebel leí cinco libros este año, todos muy amenos, de abundante pirotecnia y corazón, pero quiero destacar uno de ellos: Loco afán. Crónicas de sidario tiene que ser una de las lecturas que más me impactaron en los últimos doce meses. Sólo la talentosa pluma de Lemebel es capaz de establecer a la enfermedad como un asunto hilarante que hace las veces de telón de fondo para relatar las aventuras y desventuras de un grupo de travestis, riéndose con ellos y no de ellos, mediante una serie de crónicas personales que resultan extremadamente cómicas y conmovedoras.

Half a Life, del escritor estadounidense Darin Strauss, es una de las memorias más perturbadoras que he leído. En ésta el autor relata un episodio de su adolescencia en el que accidentalmente terminó quitándole la vida a una joven mientras conducía el auto de su padre. El libro contiene un pasaje bastante estremecedor en el que él mismo se describe como una especie de actor mientras los paramédicos intentan salvar la vida de la joven, sin saber exactamente cómo reaccionar ante la conmoción o comportarse frente a los demás.

En 2010 también leí otros libros que considero tan recomendables como los anteriores pero que por falta de tiempo me es imposible sintetizarlos. A continuación, la lista.

NOVELA:

Los planetas, de Sergio Chejfec

Tengo miedo torero, de Pedro Lemebel

Caza de conejos, de Mario Levrero

Babyfucker, de Urs Allemann

La saga Harry Potter, de J. K. Rowling

CUENTO:

The View from the Seventh Layer, de Kevin Brockmeier.

POESÍA:

Gallos y huesos, de Sergio Chejfec

Zooliloquios. Historia no natural, de Silvia Eugenia Castillero

NOX, de Anne Carson

NOVELA GRÁFICA:

Interiorae, de Gabriella Giandinelli

Delphine, de Richard Sala

En fin, felices fiestas y les deseo lecturas cerdísimas para el año que viene.

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