Blog • Diciembre 2010

Las Lecturas de 2010: Joaquín Guillén Márquez

Diciembre 21, 2010
Por Hermano Cerdo

Joaquín Guillén Márquez es mexicano y nació en 1990. Estudia letras inglesas y forma parte del consejo editorial de la revista digital Cuadrivio. Colabora con la piara y tiene un blog.

Un año lleno de lecturas y re-lecturas, aquí va lo mejor del mío. En ningún orden especial.

A poco más de diez años de su primera publicación y con una nueva re-aparición en el FCE, La estatua de sal, la autobiografía trunca de Salvador Novo me parece una de las joyas de la obra del escritor. La prosa es aun más clara que en sus crónicas, algunas situaciones de su infancia remiten a pequeños pasajes de su poesía y el retrato de México en la primera mitad del siglo XX sólo puede ser de él.

Tres antología editadas por la UNAM marcaron mi año. De Hardy a Heaney. Poesía inglesa del siglo XX contiene prácticamente todo el canon poético del siglo XX en una edición bilingüe. Además de los dos volúmenes de Sólo cuento. En sus páginas están Andrés Neuman, Antonio Ortuño, Juan Villoro, Sergio Pitol y Daniel Sada, pura garantía.

Incluyo en esta lista otro de mis descubrimientos, Rodrigo Fresán, quien se agrega a una tradición de escritores extranjeros que hablan de México. Vale la pena una re-lectura de Mantra a lado de autores como Lowry, D.H Lawrence, B. Traven y Graham Greene. Una lástima en Mantra es la re-escritura de Pedro Páramo al final, que sólo le resta puntos a una divertida y por momentos estereotipada visión de México.

Carreras delictivas de Juan Sebastián Cárdenas y Ojos que no ven, corazón desierto de Iris García son lo mejor hablando de “jóvenes” cuentistas este año. A estos libros lo único que los separa son los dos años de publicación entre uno y otro.

Uno de los libros que se repiten constantemente es Providence de Juan Francisco Ferré, debo admitir que mi interés surgió de los comentarios que leía acerca de este libro. Tuve que detener su lectura y retroceder en varias ocasiones, esto no quiere decir que me pareciera mala, sólo complejo. Dublinesca de Enrique Vila-Matas también presentó dificultades aunque no por lo mismo, hay fragmentos de la novela muy forzados y creo que Vila-Matas queda a deber.

Para finalizar mis dos no lecturas: La radio en el pecho de Eduardo de Gortari y La consecuencia de los días de Rubén Don. Son en poesía y ficción lo no recomendable que leí en el año.

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