Blog • Marzo 2010

Garage Band: El archivo de Foster Wallace

Marzo 12, 2010
Por Mauricio Salvador

Ahora que el archivo de David Foster Wallace ha sido comprado por la Universidad de Texas, me he acordado de un muy buen artículo de Caleb Crain que salió hace años en el número 4 de n+1. En él Crain comparaba la ansiedad de la crítica académica con la de un fan adolescente que recolecta cualquier memorabilia de su grupo de rock favorito, ensayos en el garage, sencillos caseros de cuando ni siquiera el grupo era bueno; pero nada de eso importaba siempre y cuando tuviera que ver con su amado grupo. La crítica académica es fanática tanto como podemos serlo los lectores. La aparición de un inédito atrapa con la misma fuerza a académicos y lectores, y ni siquiera tiene que ser un inédito de calidad. El año pasado, por ejemplo, salió The Original of Laura, de Nabokov, con una pésima recepción crítica. La novela fue curada a partir de numerosas tarjetas dejadas por Nabokov. En contra de la decisión de su padre, el hijo publicó la novela. Una reseña en Powells lo dice mejor que yo:

But, although Nabokov may be squirming in his grave, Nabokov fans and scholars have reason to thank Dmitri for his brave parental defiance in publishing this invaluable glimpse into the way his brilliant father worked.

Otro caso significativo es el de Ralph Ellison, cuya segunda novela, Three Days Before the Shooting, se publicó apenas en enero de este año después de una heroica curaduría editorial de muchos años. A diferencia de la novela de Nabokov, la inacabada novela de Ellison permite realmente leer muchas de sus mejores páginas. No por nada dedicó casi 42 años a trabajar en su segunda novela. Un primer manuscrito sucumbió al fuego pero Ellison se apresuró a reescribirlo cuando todavía lo tenía fresco. El prólogo de los editores a la novela de Ellison es fascinante porque asemeja el trabajo de arqueólogos profesionales que se hunden en las montañas de material que Ellison dejó en manuscritos a mano, a máquina y en disquetes de computadora. En su caso, aunque pocas, las reacciones han sido muy positivas porque no cabe duda que la novela es una obra maestra, aún inacabada. (En este sentido, creo que para muchos académicos y lectores de Joyce, esta arqueología literaria será de mucho interés).

Sin embargo, el ejemplo más acabado es el de Roberto Bolaño. Sus inéditos han mantenido fresca una obra que no deja de sorprender e irritar. En ocasiones se dice que es la avaricia la que está detrás de la publicación de manuscritos no aprobados por Bolaño. Para los lectores de buena fe cada uno de sus libros póstumos es una nueva oportunidad de ahondar en el mundo de un autor querido, incluso a pesar de que el mismo Bolaño nunca haya querido ofrecer sus libros a la imprenta.

El archivo de Foster Wallace es, así, inapreciable y superficial. Si bien sus ensayos e historias inconclusas pueden ser una rica mina para académicos y fanáticos, no veo que esa adoración por Foster Wallace deba llevarnos hasta sus poemas infantiles. Sin embargo, quien logre acercarse a los borradores de sus novelas y ensayos tendrá un lugar privilegiado para observar cuál era el proceso de composición de uno de los mejores escritores estadounidenses. Probablemente dentro de poco tendremos un nuevo libro suyo, una compilación o un fragmento de novela. Mientras tanto habrá que esperar las noticias que surjan de ese archivo.

4 comentarios a “Garage Band: El archivo de Foster Wallace”

  1. Daniel dice:

    Y falta mencionar todas las expectativas surgidas de la muerte de otro autor aún más querido: J.D. Salinger.

  2. Juan Murillo dice:

    Dicen que de DFW venía para prensa The Pale King. En definitiva el autor que no quiera que lo publiquen postmortem que se compre una parrilla para tener en el jardin y hacer limpieza editorial los fines de semana mientras cocina hamburguesas.

  3. Daniel dice:

    Chéquense las palabras que DFW subrayó en su diccionario: http://www.hrc.utexas.edu/press/releases/2010/dfw/dictionary/

  4. javi dice:

    sin fánaticos no tendríamos la obra de kafka.

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