Blog • Enero 2010

Lecturas de 2009: Matías H. Raia

Enero 2, 2010
Por Hermano Cerdo

Matías H. Raia participa en el blog Golosina canibal


A ver, intento seleccionar:
Leí El arco iris de gravedad de Thomas Pynchon, tal vez una de las mejores ¿novelas? que leí en varios años: esa galería de freaks (el Capitán Blicero, sin duda), esas escenas memorables (la casa sadomasoporno de Hansel y Gretel, claro), ese abanico de referencias interminable a la cultura pop y las industrias culturales, esa trama conspirativa-paranoica (los Proverbios para paranoicos, obvio).
De ahí, a Fantasmas: imaginación y sociedad de Daniel Link, hay pocos pasos: un libro con tantos fantasmas, tanta potencia, tanta paranoia; la imaginación como una forma de negatividad contra cualquier tipo de clase, división, fijación.
Después, una colección de cuentos inclasificable, La condición efímera de Néstor Sánchez (autor argentino olvidado que lentamente comienza a ser reeditado pero que todavía aguarda un dedicado trabajo crítico), vaya “Adagio para viola d’amore” como joya ejemplar.
Leí a J. R. Wilcock, leí El templo etrusco, El ingeniero, El caos y El estereoscopio de los solitarios y todavía no entiendo por qué no se lo lee, por qué sus libros terminaron en los supermercados a un precio irrisorio, por qué no se lo ve, en la literatura argentina, como un necesario precursor de Osvaldo Lamborghini, de Copi, de César Aira, por qué no se aplaude su imaginación desaforada, su violencia estética, su placer por provocar.
Cierro el año con El reino y la gloria de Giorgio Agamben, ese filósofo italiano cautivante que tiene la capacidad de leer y analizar los tratados cristianos sobre Dios y la santísima trinidad del siglo II y estar hablándote del rol de los Estados Unidos y el gobierno del mundo en la actualidad.
No puedo conmigo mismo, me quedan cuatro libros por mencionar: Cine de Juan Martini, regreso triunfal del autor rosarino; Phoenix de Eduardo Muslip, una novela sobre cartografía e imaginarios; El pase del testigo de Edgardo Cozarinsky; y El erotismo de Georges Bataille, que debería leerse en todas las escuelas, en todas las familias.

Esta nota forma parte del especial Las lecturas de 2009. Para leer otras participaciones, haga clic acá.

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