Blog • Enero 2010

Lecturas de 2009: Mariana Orantes

Enero 5, 2010
Por Hermano Cerdo

Mariana Orantes es autora del blog La Gatomaquia

El año pasado el Dr. Sergio René Lira Coronado murió. Uno de los fondos dedicados a los estudiantes de letras hispánicas en la UAM recibió sus libros como donativo. Sin embargo, fuerzas superiores determinaron que muchos de esos libros no debían estar ahí y los regalaron. Suerte para mí pues el Dr. Sergio Lira era un aficionado a la literatura fantástica y a la ciencia ficción. Suerte para mí porque casualmente iba de paso y recogí varios: en las pilas de libros se podía ver a Larry Niven y su Mundo Anillo, a Philip K. Dick, a Stanislav Lem; y eso sólo por mencionar algunos. Sin embargo, una de las mejores lecturas que hice este año fue de un libro que por no saber catalogarlo, el fondo de la biblioteca no lo aceptó y terminó en mis manos. Me refiero a Dioses, Tumbas y Sabios de C. W. Ceram, un clásico. Cuando comencé la lectura mi emoción fue creciendo; cosas que ya sabía por la manera de narrar de Ceram me resultaron una aventura y un descubrimiento por sí mismo. Recordé mi vieja afición por Nínive y Mesopotamia; me enamoré de muchos arqueólogos mencionados y cada uno me despertó una sensación de euforia cada vez que estaban al filo de un descubrimiento. La excitación al leer las palabras de Napoleón y el peso de la historia: “¡Cuarenta siglos os contemplan!” es algo que todos deberíamos tener en consideración de vez en cuando, “¡Cuarenta siglos os contemplan!” Es en verdad un libro que vale la pena leer cinco veces y volverlo a leer.

Otra recomendación ya que estamos en la nostalgia de la muerte, es el Diccionario Jázaro del recién difunto y que dios tenga en su santa gloria Milorad Pavic. Este año por fin tuve el dinero suficiente para comprarme el ejemplar masculino del Diccionario Jázaro. Todo el año lo leí y no me avergüenza decirlo. Mes con mes, regreso al libro. Creo que me falta una página que terminaré de leer en la noche de fin de año. Un año con un sólo libro, un año que regresa mes con mes a una misma página y se consulta. Un libro que no se debe soltar nunca. Sin embargo, también este año leí Siete pecados capitales del mismo autor y debo decirlo a viva voz: no fue, por mucho, un buen libro. Algunos de los cuentos y el eje del libro en sí, me parecieron excelentes. El problema fueron los malos cuentos que de repente le quitaban mucho al libro. Como sea, el Diccionario Jázaro es un necesario para ciertos meses de ensueño.
Sin más qué decir, felices fiestas.

Esta nota forma parte del especial Las lecturas de 2009. Para leer otras participaciones, haga clic acá.

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