Blog • Diciembre 2009
Lecturas de 2009: Germán Sierra
El español Germán Sierra es el autor de El espacio aparentemente perdido, La Felicidad no da el dinero, Efectos secundarios y Alto voltaje, entre otros libros.
El 2009 ha sido un año de magníficas novelas, de las que, por la cosa de la brevedad y advirtiendo que no están todas las que lo merecen, me gustaría resaltar cuatro:
-Puente de Alma, de Julián Ríos: Un asombroso juego literario construido en espiral a partir de la implosión mediática provocada por la muerte de Lady Di. Puente de Alma es un ejemplo de cómo hacer evolucionar la novela del siglo XX para introducirnos en la realidad postmediática del siglo XXI.
-Zona, de Mathias Enard: La he leído en la estupenda traducción española de Robert Juan-Cantavella. Zona es una novela extraordinaria, con un ritmo frenético marcado por el traqueteo de un interminable viaje en tren. Una dilatada reflexión acerca de la violencia y las relaciones humanas en los países meditarráneos a lo largo del siglo pasado escrita por uno de los autores franceses más interesantes del momento.
-Inherent Vice, de Thomas Pynchon: Pynchon en estado puro. Un viaje al sur de California de finales de los 60 para sacar partido de la tradición de la novela negra en el espacio/tiempo psicodélico de la decadencia de los hippies y la emergencia de la cultura digital.
-Providence, de Juan Francisco Ferré: Una novela compleja y muy inteligentemente construída, a la altura de los grandes clásicos posmodernos, y que dialoga con las principales tendencias narrativas de los últimos decenios. Escudriña la la cultura norteamericana contemporánea ”desde dentro y desde fuera”, por lo que merece ser considerada tanto una de las grandes novelas españolas recientes como una de las mejores novelas norteamericanas del año.
Esta nota forma parte del especial Las lecturas de 2009. Para leer otras participaciones, haga clic acá.

