Blog • Junio 2009

Patricio Pron, a la defensa de la dignidad literaria

Junio 19, 2009
Por Hermano Cerdo


Patricio muestra media cara

No hace falta asistir a muchas presentaciones de libros para saber que lo que prima en ellas es el tedio, la complacencia y la bobería, por eso nos sorprende, por decir lo menos, esa crónica de Patricio Pron para Etiqueta Negra comentando la gira de lanzamiento de la antología La Joven Guardia en España. Quiero decir: ¿Qué diablos esperaba Patricio Pron? Y, todavía más importante: ¿Qué diablos pretendía con esa crónica donde presenta a sus coleguitas como una partida de oligofrénicos hambrientos de dinero, fama y nombre que rodean y pervierten al escritor puro y entregado a la literatura que él, naturalmente, representa?

Pron se queja de las dudas profesionales de sus compañeros de gira: ¿cuál es la mejor editorial? ¿cómo distribuir mis libros en España? ¿cuánto cuesta un buen agente? ¿cuánto dinero puedo ganar por traducciones? Por supuesto, él es diferente a los demás: los demás viven en Argentina, él es un literato exiliado académico ilustrado intelectual políglota con créditos asentado en Europa que publica sus libros por fuera del sucio mercado (en editoriales como Mondadori). Él es él y los demás no dejan, los pobres provincianos, de preguntar tonterías, y eso con toda razón jode al pobre de Patricio que nada de eso nunca le ha interesado porque él es cuerpo glorioso o vive de alguna otra cosa, más digna, menos mundana, más comprometida, más correcta, por eso es que desde su trono condena y acusa a los simples que se atreven a pensar en el dinero y en la posibilidad de vender sus obras a públicos más amplios. Es su obligación moral, si quieren. Por eso cuando les preguntan por su opinión sobre la nueva literatura argentina y nadie responde (todos están pensando en la tortilla de papas que se comerán luego del show) él, que sí piensa, dice la respuesta de cajón que pretende vendernos de ingenua y por la que incluso, en un arrebato de humildad impostada, se disculpa: la única palabra que le importa de esas tres es la segunda.

Y sin embargo ahí está, en una gira de jóvenes escritores argentinos, rumiando la crónica para Etiqueta Negra que desde ya redacta en su cabeza porque sabe que le otorgará visibilidad y lo pondrá en boca de todos por un par de meses. El juego es ese y Patricio gana porque es más listo que el resto, más experimentado en las mañas que denuncia. Patricio sabe que nada atrae fama y buen nombre como una crónica intencionalmente escandalosa, presumida y pedante ridiculizando los sueños de fama y ventas de unos jóvenes escritores que apenas están arrancando y tuvieron la desgracia de cruzarse al buenazo de Patricio en su camino.

Menos mal que a él sólo le interesa la literatura.

Adenda: Ojo a este intercambio epistolar que Patricio publica en su “dossier” (porque él no tiene blog aunque eso esté montado en blogspot) con la crítica argentina Elsa Drucaroff. Allí Patricio dice que la crónica es todo humor (no entendieron mis bromas, se disculpa). El intercambio, por cierto, está publicado ahí sin el permiso de Elsa (de hecho Elsa le pide explícitamente que no lo haga) porque en el mundo de Patricio las cartas son de quien las recibe. En el mundo real, por fortuna, no es así.

21 comentarios a “Patricio Pron, a la defensa de la dignidad literaria”

  1. Ingeniero Maschwitz dice:

    Estimado Cerdo, creo que usted se está metiendo en una zona peligrosa. Esto es como interceder en una pelea callejera de una pareja. Rápidamente los peleadores unirán sus fuerzas contra usted por haberse metido y como una tijera que se vale de dos partes lo tajearán, o eso intentarán esos dos que antes discutían y se arañaban. En fin, eso, y decirle que yo no tomo partido en esta peleíta. No tiene mucho sentido.

  2. Hermano Cerdo dice:

    A los cerdos nos gustan las zonas peligrosas, estimado Maschwitz.

  3. Mauricio Salvador dice:

    Pues es un asunto de doble filo. Por un lado no está mal que se haga una crónica divertida y hasta irónica de algún evento literario, que falta hace. No he leído la crónica (ahora lo voy a hacer) y no puedo decir si es ligeramente divertida o incluso irónica. No está mal un poco de humor. Pero cuando ese humor se levanta sobre un pedestal moral (disfrazao de humor) entonces la cosa cojea. Además, si Pron quiere burlarse de los autores sedientos de fama y dinero, tiene un montón de megalómanos de donde agarrarse. NO creo que estos chavales vendan miles de ejemplares en todo el continente, ¿o sí? La triste realidad del escritor joven latinoamericano es jodida. Y que sus jóvenes cerebros estén ocupados en idearse una estrategia para vender, ser famosos o conseguir dinero es lo de menos, porque si escriben y lo hacen bien, entonces tienen derecho.
    ¿Cuántos libros de estos chavales se pueden conseguir en México? Pron peca de ingenuo, la verdad, y ha hecho mal en haber participado en algo a lo que luego se refiere con ironía y superioridad moral. Hubiera estado mejor una crónica sobre el amiguismo literario, una actitud más extendida que la de los sueños metaliterarios.

  4. Julia Andrade dice:

    Me alegra que Hermano Cerdo haya publicado este comentario. Patricio Pron se ha mostrado como un hombre sin escrúpulos, listo a abusar de otros con el fin de cimentar su carrera como escritor. Y si, el escándalo que ha creado con su crónica en Etiqueta Negra él lo esperaba y lo necesitaba. Todo por hacer noticia.

    En su página, luego de reproducir la carta de Drucaroff, Pron tiene el descaro de intentar justificarse diciendo que su crónica es una broma. Luego de leerla, es obvio que tal justificación apenas si tiene fundamento. El razonamiento y la denuncia de Drucaroff son correctos. El que Pron haya reproducido la carta en su blog demuestra sus objetivo: escándalo, más escándalo, no hay publicidad mala.

    Hay gente a la que ningún doctorado, licenciatura u otro título universitario puede transformar en seres humanos decentes. Espero que todos aquellos que están en contacto con Pron sepan la clase de mercenario que es y a lo que se arriesgan con él. Por mi parte, me propongo como Drucaroff evitar totalmente leerlo. No será muy difícil, ya que, contrariamente a lo que Pron sostiene, hay muchos y muy buenos escritores argentinos de su generación.

    pd: léase los comentarios a la más reciente crónica de Pron en El País Cultural. Dan una idea del tipo de actividades a las que Pron se dedica.

  5. Mauricio Salvador dice:

    Acabo de leer la crónica. Lo que no me cuadra es que Pron critiquey se solace con la atención que la joven guardia prestaba al marketing y las citas con editoriales cuando precisamente a eso iban a España, no? No iban a escribir ni a leer. Son dos cosas diferentes.

  6. René López Villamar dice:

    No sólo la crónica es pedante y aburrida, sino que se cuelga de un rollo a la Dave Eggers remix que la hace peor. En fin, se hace con toda la mala saña (y mala prosa) del mundo y -como lector- ya no sé que tan “maquillada” esté la percepción del autor.

    En fin, que quizá con un poco de honestidad, el tema me hubiera parecido muy atractivo. Como dice Mauricio, hacer un poco de ironía sobre los eventos literarios hace falta, pero estono es ironía, es pura burla.

  7. Juan Murillo dice:

    No es imposible que la crónica de Pron sea parte de la punta de lanza publicitaria para mover la antología. No hay publicidad mala, y en las peleas de lodo, todo mundo sale embarrado.

  8. Juan Murillo dice:

    Debí haber dicho Lucha Libre y no pelea de lodo…

  9. Ingeniero Maschwitz dice:

    La joven guardia, qué es.

  10. Eduardo Varas dice:

    Sin llegar a defender a Pron, porque más que nada creo que alguien siempre debe hacerse cargo de lo que escribe y de los errores que redacta, creo que lo que intentó Pron fue una broma sobre un hecho en particular y no supo cómo hacerla bien. Sólo faltó decir “Es una broma para Tinelli” para calmar los ánimos. Ese es el problema fundamental: las bromas pesadas deben ser bien hechas o no hechas. Pero este es un texto muy duro y hasta reprochable en muchos párrafos.

    La crítica que hace, tal como lo señala Mauricio, es sobre para lo que fue ese viaje y por ende uno puede llegar a entender que su texto en Etiqueta Negra se centró en aprovechar una circunstancia para hablar sobre algo que más que estar mal, es un hecho y es obvio. Quizás la duda se produzca en que ese no era el espacio para definir moralmente el tema con tal contundencia (la ironía hubiese servido a la perfección), pero retratarlo, ¿por qué no? Es necesario hacerlo.

    Por otro lado no creo que los autores que aparecen ahí queden del todo mal, incluso más que las notas de prensa españolas y argentinas que he leído, esta crónica despertó mi deseo por leer a los que no he leído.

    Creo que el tema de la reproducción de la carta en el ‘dossier’ de Pron da para otra discusión, muy interesante.

    Abrazos

  11. Ingeniero Maschwitz dice:

    Operación de prensa se llama todo esto señores. Algo muy típicamente argentino.

  12. edgardo dice:

    gente, me parece que más allá de una operación de prensa, hay algo detrás que yo considero peor, y que por otra parte destaca muy acertadamente elsa drucaroff: qué es esto de defender el arte por el arte, frente a un grupo que en una operación algo arltiana, y muy latinoamericana, van a españa a conseguir un sustento material. No olvidemos que siempre las condiciones materiales son muy importantes. Si uno no es estanciero como Bioy o tiene sus dineros familiares, o ha conseguido cierto sustento por otro lado, porqué no conseguirlo en España? Eso los hace “peores” escritores? No solo estéticamente, pero políticamente también (e incluso pensando lo político solo desde un punto de vista formal) la crónica es impresentable por todos lados… Qué defensa de la literatura tan arcaica por otro lado…
    salú

    e

  13. Blumm dice:

    Suena este chaval aquí, de Pron-to trepar. En España, digo…

  14. Marcos Manila dice:

    Muy bueno el post, hermano Cerdo. De acuerdo con casi todo lo que dijeron, agrego informaciones: Pron no tiene agente… AHORA. Es que lo largaron duro. Tuvo dos. Uno en Alemania y después a Guillermo Schavelzon, ninguno de los dos lo pudo vender. Eso no es ninguna vergüenza, claro, pero esta basurita se burla de los que quieren lo que a él le salió mal. Y va otra: esos padres que “perdieron una guerra”, más bien la ganaron. ¡Eran de Guardia de Hierro! Es decir de la derecha peronista. Hay gente que lo conoce de siempre en Rosario y cuenta cada cosa, parece que el chabón es un hijo de puta de chiquitito.

  15. Ingeniero Maschwitz dice:

    Marcos Manila, ahórrese los insultos que aquí hay demasiada gente grande. ¿O usted se piensa que insultar al acusado es de hombre?

  16. Javier Moreno dice:

    Sí, de acuerdo con Maschwitz, a mí también me parece completamente irrelevante para la discusión la posición política de los padres de Pron.

    Lo de sus dos agentes, en cambio, lo encuentro divertido dado el tono de la crónica al respecto de ese asunto en particular.

  17. Ingeniero Maschwitz dice:

    Por otra parte, estimados todos, cuestionen a Pron todo lo que quieran, pero permitan en todo caso que los acaso afectados por Pron se defiendan, si lo desean, en soledad (al menos, no los defiendan más hasta que no metan un comentario y linkeen esta revista, qué embromar). Y que Pron escriba lo que quiera, está en su libertad de hacerlo.
    Finalmente, ¡cuidado!, que todo esto me recuerda cierta tarde en que busqué poner paz en una pelea entre un muchacho y su novia. Nomás intenté separarlos, comenzaron a arañarme. A veces, amigos, las relaciones humanas son como tijeras, uno se mete y lo cortan.
    Que sean muy felices.

  18. Frank dice:

    te intentaron arañar?

  19. Ingeniero Maschwitz dice:

    De una manera vulgar.

  20. Carlos S. dice:

    Patricio Pron es un sorete. Ya empieza a joder la crónica con esa insostenible exageración sobre una orfandad que él asume bilateral.

  21. Mazorco dice:

    No se pierdan este artículo del erudito Pron en que, entre una colección de sandeces, afirma que Alfonso Reyes es ESPAÑOL.

    http://patriciopron.blogspot.com/2009/09/max-aub-1903-1972-victima-de-la.html

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