Blog • Diciembre 2008

Las lecturas de 2008: Vega

Diciembre 19, 2008
Por Hermano Cerdo

Vega es el editor del blog en eterna hibernación (cual Cthulhu) Santa Maradona.

El Dr. Leo Liebenstein sospecha que su mujer, Rema, ha desaparecido y ha sido reemplazada por otra idéntica en complexión y comportamiento pero no del todo la misma. La nueva tiene, además, un perro, algo inconcebible en la original. Todo esto es un problema porque Leo solo puede amar a la Rema “real” no a la impostora, al simulacro. Incapaz de descubrir la evidencia de la trampa, el doctor mantiene un silencio incomodo. En algunos días el dilema le da vía al beneficio de la duda: “Is she more strange today than any other day?”. (Frase que resume la neurastenia agobiante de los maridos contemporáneos) o a lo pragmático: (habiendo sugerido que necesitaba distanciarse de ella, Rema responde) “Are you seeing someone? she then asked, which struck me as funny, because there are so few people in the world that I like even a little bit.”

Y luego está Harvey, agente secreto al servicio de la Real Academia de Meteorología y además paciente de Liebenstein. La Academia es una entidad no del todo pública, con la responsabilidad de mantener el
equilibrio en el delicado tema de los asuntos climáticos. Una sequía por aquí, un huracán por allá, todo en nombre de los elementos fundamentales. Esa es la idea. La ejecución es responsabilidad de
agentes como Harvey, que reportan a Tzvi Gal-Chen, genio y profeta y guía spiritual de la Academia.

La estrategia natural para lidiar con Harvey, el paciente, es, Liebenstein decide en colaboración con Rema, hacerse pasar como uno de los suyos, como un miembro de la Academia con acceso al más alto
nivel. La idea era conocer un poco más el mundo interior de Harvey pero muy pronto es evidente que el tiro ha salido sale por la culata y Liebenstein empieza a enfrentar la sospecha de que las enseñanzas de
Tzvi Gal-Chen sean cruciales en la búsqueda de la Rema de verdad verdad.

Es apenas la propuesta inicial de Atmospheric Disturbances la primera novela de Rivka Galchen. Los cultos, los que insisten en que la literatura es un ejercicio fundamental del espíritu, encontrarán aquí amplia oportunidad para reflexionar sobre temas sobrenaturales e interesantes como la dualidad de la existencia, sobre si es posible conocer una persona, sobre quienes somos en realidad, lo que somos, lo que intentamos ser, lo real o la copia, el simulacro. La crítica vio en la novela indicios de Tomasito Pynchon (oh!) y no solo porque tiene un “49″ gigante en la portada. Nadie debe juzgar los libros por la portada. Tampoco se debe agitar con vigor a un bebé. Los que nacieron sin ese gen (en realidad una deficiencia en la proteína 17, también responsable por el comportamiento snob) y que creen que una historia es una historia es una historia no tendrán más remedio que hacerle barra a Liebensteinen su travesía por medio mundo buscando a la mujer de su vida, luchando contra el clima.

Una tarde de Julio de este año, nos descubrimos la chica y yo en la búsqueda de un libro de recetas. En Barcelona. Los requisitos eran apenas dos: que tuviera platos representativos de la comida catalana y que tuviera una sobre cómo hacer el helado de leche merengada. El helado lo probamos por primera vez en Madrid pero solo en Barcelona le notamos la semejanza que tiene con esa noción decadente que uno tiene de la felicidad. Si llegado el juicio final, las comunidades que se llaman países deben justificar su existencia en el mundo con ejemplos de su aporte a la humanidad, la madre patria tiene un botón inmenso para la muestra.

Uno cree que no, pero encontrar las dos cosas (comida catalana y leche merengada) en el mismo libro es un ejercicio en paciencia y dedicación. A punto estábamos de tirar la toalla cuando la chica
avistó un candidato. Y al lado, en claro fuera de lugar, yo avisté un panfleto amarillito, un libro de caricaturas o comic o eso que la juventud moderna ha optado por llamar “novela grafica.” Se llamaba
¿Me seguirás queriendo si mojo la cama? y el nombre de la autora (Liz Prince) delató el origen anglosajón. Lo dejé para después pero una vez estuvimos de vuelta en el imperio me lo volví a encontrar, esta vez en la góndola de rebajas de la tienda local y con otro nombre: Will you still love me if I wet the bed?.

Es una historia de amor contada en viñetas, simple e intensa a la vez. Jane Austen no estaría orgullosa, pero se necesita estar muerto por dentro para no comprender el romanticismo implícito de regalarle a su cielito lindo las lanitas que uno acumula en el ombligo. Esto es material garantizado para derretir aún a los corazones más crueles. Si aún no consigue ese regalo para su media naranja en esta navidad (o para el día de reyes, pues) este hace uno genial. Me agradece después.

Esta nota hace parte del especial Las lecturas de 2008. Para leer otras participaciones, haga clic acá.

Un comentario a “Las lecturas de 2008: Vega”

  1. Javier dice:

    Me convenció. Compré Atmospheric Disturbances. Me relamo.

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