Blog • Diciembre 2008

Las lecturas de 2008: Mariana Orantes

Diciembre 22, 2008
Por Hermano Cerdo

Mariana Orantes vive en México y escribe el blog Fui Noviembre

Una de las mejores lecturas que hice este año fue En el techo del planeta del Dr. Juan Reynerio Fagundo Castillo. El libro trata sobre la expedición a la isla Spitzbergen en el polo norte y los estudios de hidrogeoquímica realizados ahí por el equipo. No es cosa de asustarse. El libro es de divulgación científica y está escrito a manera de un diario. Sé que a muchos no les interesa la ciencia, lo cual es triste, pero el libro es muy ameno y los pormenores que detalla son agradables. Muchas veces uno piensa: ¡oh! ¡Cuánta formalidad e inteligencia! Y mira a los científicos como una especie de humanos que sólo viven para la ciencia. El Dr. Juan Reynerio cuenta las cosas como son. De repente le dan ataques de lirismo y a su prosa le saltan chispas poéticas. También tiene la suficiente honestidad para confesar cuanto vodka tomaron él y sus compañeros de expedición y la cruda del día siguiente que les impidió en más de una ocasión poder continuar con los estudios. Habla sobre la vida que se lleva en las diferentes localidades en la isla y cerca de ella, dando un retrato sencillo de la vida cotidiana en lugares tan lejanos. En fin que me pareció una delicia por su sencillez, claridad y sobretodo, honestidad, que a veces es lo que falta en muchos libros.

Otra de las grandes lecturas de este 2008 fue Tres años de Anton P. Chéjov. Recordando lo que decía Tolstoy de los cuentos de Chéjov: es una bella novelita contada con el detalle de fino encaje con que el autor suele bordar sus historias. A mi gusto personal me parece mejor que el Pabellón número seis, aunque si es de gustos, admito que otros cuentos me parecen mejores que la novelita. No vale la pena contar de qué trata, cuando el gusto está en leerla y acercarse al detalle de la prosa de Chéjov, que tiene el efecto de hacernos desear ser mejores personas.

Lectura que me sorprendió mucho este 2008, fue Pipá de Leopoldo Alas Clarín. Jamás me había acercado a este autor y me costó mucho trabajo tomar la decisión de leerlo: renuente busqué excusas para no hacerlo, sólo porque sí. Traté de que los dvd’s me comieran el tiempo y otros libros me estorbaran para leerlo. Pero pasó: entré en la biblioteca y lo primero que leí de él fue el cuento de Pipá. Y lo volví a leer. Hice que mi novio me comprara el libro. Y lo volví a leer. Ya veces aún releo partes porque el cuento tiene detalles muy bonitos: la manera en que Pipá ve la nieve, las manos de Pipá en sus bolsillos o la manera en que Pipá hace muecas. Es un buen comienzo para acercarse a Clarín, porque empezar con La regenta se me hacía algo pesado. El próximo año sé que una de mis lecturas será La regenta, pero este año, Pipá me atrapó.

Esta nota hace parte del especial Las lecturas de 2008. Para leer otras participaciones, haga clic acá.

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