Blog • Diciembre 2008
Las lecturas de 2008: Antonio Ungar
El colombiano Antonio Ungar es autor de Zanahorias Voladoras, Trece circos comunes, De ciertos animales tristes y Las orejas del lobo. Actualmente vive en Palestina.
Este año leí el Orlando, de Virginia Wolf, traducido por Borges. Me parece una escritura emocionante, de una nitidez rara, triste hasta cuando habla de la felicidad. Creo la Wolf opina demasiado cuando escribe y le tiene miedo a los clichés (intenta sacarles el quite haciendo chistes inteligentes que no resultan del todo). En todo caso es un libro importante y conmovedor. Leí también Malacara, del mexicano Guillermo Fadanelli. Lo leí a pedazos, durante todo el año: un capitulo en el baño, otro en un parque, otro en el bus, tres meses después. Creo que no me dejó otra opción, que Malacara no es un libro para leer de corrido. Fadanelli escribe desde la mirada de un solitario que desprecia al mundo por vil, al mismo tiempo que ama a las mujeres platónicamente (sobre todo a las colegialas), combinación que no produce acción alguna, pero sí una escritura que exige ser recordada, lo que es mucho. Creo que en la distancia de un párrafo Fadanelli le gana a cualquier escritor vivo en castellano. Otro que me interesa es el también mexicano Álvaro Enrigue. Leí este año su primera novela La muerte de un instalador. Enrigue la escribió a los siete años de edad o algo parecido. Es una novela inteligente, precisa, dura. De un humor negro implacable, lo que siempre se agradece. Leí otros libros también, pero creo que ya está bien con estos comentarios. Ah, y releí, como hago cada vez que puedo, las tragedias de Esquilo y de Sófocles, pero acerca de ellas no puedo decir nada más inútil de lo que se ha dicho ya mil veces antes.
Un comentario a “Las lecturas de 2008: Antonio Ungar”
Deja un comentario
Un comentario a “Las lecturas de 2008: Antonio Ungar”
-
Elena Méndez dice:
Diciembre 19, 2009 a las 2:11 amTenía 27 años cuando se publicó.

Diciembre 19, 2009 a las 2:11 am
Tenía 27 años cuando se publicó.