Blog • Diciembre 2008
Las lecturas de 2008: Andrés Villaveces
Andrés Villaveces hace mátemáticas en Bogotá y escribe el blog חלומותי.
Muchas novelas fueron importantes para mí en el 2008. Señalo algunas. Los sonámbulos de Hermann Broch es tal vez demasiado grande y monumental para encapsularla en pocas líneas – tiene frases de una ironía y un poder de observación escalofriantes de lo que estaba pasando en Alemania entre finales del XIX y principios del XX. Otra novela, Derecha e izquierda, de Joseph Roth examina un par de hermanos berlineses de las primeras décadas de nuestro siglo – observa la confusión de una clase media que poco a poco, casi sin darse cuenta, empieza a hundirse en el fascismo y en el radicalismo. Roth me hace pensar en una versión berlinesa de Musil, acaso más directa y menos intelectual, pero tal vez más efectiva. Una novela corta, Call me by your name (2007), del alejandrino neoyorquino André Aciman, fue una revelación maravillosa de buena prosa. Es apenas la segunda novela de Aciman (hace unos años leí su Out of Egypt, un relato de familias judías de Alejandría), pero esta última novela es de lo que más me ha impactado recientemente. Es una historia de amor entre un adolescente italiano y un postdoc venido de Estados Unidos a pasar un verano de trabajo en la casa/seminario del padre del adolescente. Más allá de todos los clichés en que podría caer la novela, y que evita de manera magistral, es simplemente la mejor historia de amor que he leído en mucho, mucho tiempo.
El ensayo La violencia invisible (2007) de Slavoj Žižek fue de lo más inteligente que leí sobre la actual situación de confusión del mundo. Žižek es un plato fuerte. No le teme a la mezcla de muchos temas, a las múltiples tangentes literarias o cinematográficas para ilustrar su punto. Tiene ideas asombrosas – como la propuesta de un neo-comunismo cercano no al comunismo del siglo XX sino al común (terreno) que existió en sociedades medievales y permitió la supervivencia. En temas como la preservación de recursos acuáticos, ese neo-comunismo que nada tiene que ver con el comunismo de los dos siglos pasados suena muy sensato en la pluma de Žižek. Otro ensayo, de Nassim Taleb (El cisne negro) me dejó perplejo. La pluma de Taleb suena a algo muy comercial, pero en el fondo su libro es todo un ensayo de epistemología, escrito por un antiguo analista cuantitativo que empezó a ver el peligro brutal de los mercados mucho antes del actual colapso.
Comic: de la israelí Rutu Modan, Exit Wounds (2007). La línea limpia, la historia que no lo suelta a uno durante las 172 páginas de miradas, búsquedas, desencuentros, memorias, insistencia. La manera de contar cosas duras sin decir mucho y sin dramatizar. Modan le saca a uno el aire del estómago, sin escándalo alguno.
Finalmente, Love, Sex, Tragedy – How the Ancient World shapes our lives, de Simon Goldhill – una exploración sorprendente de nuestra constante definición en términos de construcciones mentales de Grecia antigua en la manera como enfocamos el amor, el cuerpo, el sexo, la tragedia. Goldhill es uno de esos profesores ingleses que se pasean con familiaridad y mil ejemplos por temas eruditos, con toque ligero, como si no se estuvieran tomando en serio. Una maravilla.

