Blog • Noviembre 2008

Consultorio Literario: “Was Bolaño a Junkie?”

Noviembre 27, 2008
Por Hermano Cerdo

Garth Risk, en esta entrada de The Millions, se pregunta:

So: was Bolaño an addict? Perhaps someone close to the author will make some statement about this…or maybe someone already has, and we who read in translation are merely lagging behind.

De la mano de sus diligentes becarios, el consultorio literario de HermanoCerdo ofrece a continuación dos posibles fuentes que confirman que el pasado heroinómano de Bolaño es un mito falso creado por los medios americanos:

Primera: Subal Quinina, organizador del grupo cultista Plan B nos comentó recientemente, en una comunicación por e-mail, que Carolina López (la mujer de Bolaño) afirmó enfáticamente que Bolaño nunca probó el caballo. Esto a raíz de la lectura en el Plan B del famoso relato Playa (al que Faverón, con acierto, considera probable culpable del malentendido) y los comentarios al respecto que habían aparecido en la prensa gringa tras la publicación de Los Detectives Salvajes.

Segunda: Enrique Vila-Matas, inicia una columna para El País, edición Cataluña, de la siguiente manera:

Dejo por unos días la lluviosa Nueva York y viajo a Saint-Nazaire, en la costa atlántica francesa, lo que me obliga a pasar primero por París y después por Nantes. Dejo un Nueva York eufórico por el triunfo de Obama, una ciudad ya con tempestades de otoño y donde empieza a despedazarse el gran gigante de 2666, la novela de Bolaño que The New York Times acoge con gran entusiasmo y con una absurda errata biográfica que podría haber sido evitada: le adjudican a Bolaño un pasado heroinómano al decir que murió en España en 2003, “de enfermedad del hígado atribuible al uso de la heroína en años anteriores”.

Ambas fuentes son suficientemente cercanas a Bolaño para confiar en su testimonio. Ninguna de las dos, en realidad, tiene razón alguna para mentir sobre algo así.

Esperamos que estas referencias ayuden a aclarar la confusión.

6 comentarios a “Consultorio Literario: “Was Bolaño a Junkie?””

  1. edgardo dice:

    pregunta para la comunidad: realmente importa tanto aclarar la cuestión de la heroína, si las referencias que se hicieron en las reseñas son realmente muy menores. Es decir, al menos en las que leí, no se usaba ese aspecto personal, como entrada de lectura de su obra. Por suerte, en general se evitó una lectura biográfica chismosa de su obra. Entonces, suma algo, realmente, si era verdad o no? me parece ademas, que al seguir dandole más manija al chisme, se vuelve un conventillo. Es como sucedía con Borges, salvando las distancias: se repetían en la prensa literaria rosa los interrogantes. ¿era virgen? ¿es cierto que era medio raro con las mujeres? ¿es por eso que sus textos son tan “cerebrales”? No sé, yo lo dejaría por aquí. Más sospechoso e interesante sería proponer otras líneas: ¿qué le vieron los gringos a un escritor que todo el tiempo se burla de la institucionalización de la literatura y del estatuto del escritor?¿Hasta qué punto, con lo genial que es Bolaño, no es un producto del mercado?¿Por qué Bolaño, por ejemplo, y no Onetti antes?No es acaso, mal que le pese, el próximo Vargas Llosa? A lo mejor, en su escritura está el secreto. O no.

  2. j. dice:

    No, en realidad no importa. Pero no sobra.

    De todas maneras, es muy curiosa la reiteración de ese dato biográfico apócrifo en absolutamente todas las reseñas en inglés sobre B. Es más o menos fácil sospechar que el tío usó drogas en algún momento (así no aporte mayor cosa a la lectura de su trabajo), ¿pero por qué puntualizar tanto en la adicción a la heroina? ¿Por qué no coca o ácido o crack? Parece como si para ellos fuera un dato importante, uno que dignifica sus libros de alguna manera. Preguntarse por qué sucede algo así puede darnos pistas sobre la manera como se comercializan y crecen autores extranjeros en EEUU.

    Por otro lado, las preguntas que propones son también muy interesantes y varios intentos de respuesta han aparecido aquí y allá. Más surgirán, sospecho, a medida que 2666 coja altura.

    En HermanoCerdo siempre estaremos atentos a recibir aportes que ayuden a comprender ese fenómeno.

  3. edgardo dice:

    un poco más: es cierto, es raro, por qué heroína? recién, mientras me fumaba un porro, pensaba, lo de la heroína, así como el hecho de que sea tan pop bolaño. Creo que, mal que nos pese, hay una cierta domesticación en las lecturas gringas, por muy buenas que sean (como la del NYTimes). O mas que una domesticación, a lo mejor, haya una cierta necesidad de exaltar un cierto lugar bárbaro, salvaje, latinoamericano.
    ah, salió otra nota en The Economist. Parece que es un fenómeno ya muy mainstream…
    de todas maneras, yo creo que la novela resistirá mejor estas lecturas.

  4. René López dice:

    A mi también me llama la atención ese dato, que ha aparecido ya en tantas reseñas, como si fuese una clave para comprender la literatura de Bolaño o lo que es lo mismo, decir que esa literatura fue producto de la heroína.

    Lo de Onetti (que no sé de donde viene al caso) está bien documentado. Yo sospecho que el encanto que le ven los gringos a Bolaño es el mismo que le ven a Junot Díaz, a Daniel Alarcón, aunque no puedo poner muy bien el dedo en la llaga todavía.

    Y bueno, es todo lo mainstream que la literary fiction puede llegar a ser en USA (mucho más que en ninguna otra parte del globo, eso sí). 2666 no es Twilight ni The Da Vinci Code.

  5. Mauricio Salvador dice:

    A mí me parece que esa reiteración alude, en cierta manera, a una nostalgia norteamericana por los tiempos políticamente incorrectos, cuando los escritores gonzos y los beats y otros creaban un halo a su alrededor de bohemia, transgresión y activismo político, virtudes del todo extinguidas en los buenos chicos sanos, bien arreglados y políticamente correctos, interesados en todo menos en el cochinero de la política. Podría ser.

  6. j. dice:

    Heroína como sinónimo de decadencia transgresiva, puede ser.

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