Editorial • Septiembre 2008

Los cerdos tenemos principios

Principio No. 1 - Se pueden vender cheques sin fondos

En una financiera se pueden vender los cheques sin fondo de la última indemnización. Pruébenlo, el capitalismo tiene fallas.

Desarrollo del principio No. 1: La financiera comprará esos cheques voladores a un precio menor que el real, y aunque luego los papeles adquiridos sean incobrables, ese ya será un problema menor, porque lo importante en los business no es quedarse pensando en lo que se hizo, sino en lo que se hará, lo que sigue, el orden, el progreso.

Por decirlo con un ejemplo, la financiera, tras comprar los cheques voladores al joven despedido, ya estará ocupada no en el carácter falaz de esa transacción, sino en la organización de torneos de golf, que siempre serán una excelente oportunidad para homenajear a asociados, importantes clientes y demás stakeholders, a quienes los señores financistas dirigirán, escritas por lacayos, mercenarios y escritores frustrados (es decir, por cerdos como nosotros, que de eso vivimos), cartas que sabrán rezar “Estimado Fulano, nos es muy grato invitarlo al Club Tal, donde desarrollaremos nuestro conocido Torneo Exclusivo para Exitosos (TEpE), con formato Four Ball a la Americana”, etc., pieza de comunicación a la que será bien visto que se le sumen (anoten):

  • un microsite alusivo al TEpE;

  • unos lindos flyers también vinculados con el TEpE;
  • otros banners del TEpE realmente gigantescos, que serán instalados en la cancha;
  • unas gorras, llamadas caps, también del TEpE;
  • y promotoras con el TEpE en el culo y las tetas, para recibir en el Club Tal a todos los mentados invitados.

Principio No. 2 - La compensación financiera existe

Estas prácticas de nuestra amiga, la financiera, sostenidas en el tiempo y de manera persistente, tienen su compensación, y es el sistema financiero en sí mismo su compensación.

Desarrollo del Principio Nro. 2: La financiera financia, dice la canción. La financiera presta con intereses y jamás regala, recita el poeta. La financiera obliga a los cristianos y también a aquellos que no lo son a caer en uno de los peores pecados de la humanidad: el endeudamiento, sostiene el filósofo.

Claro que la Providencia Divina también existe, y es esa desgracia llamada endeudamiento la que permite a los ricos de corazón, a los humildes y a los sensatos, comprobar (anoten):

  • que el capitalismo es como una falla geológica, siempre en movimiento, siempre en crisis, y que a veces mata;

  • que las verdades del capitalismo son antojadizas;
  • que la propiedad privada realmente no existe;
  • que el golf es puro aburrimiento (salvo cuando John Cheever lo mete en un cuento);
  • y que las fiestas de fin de año generalmente son el monumento a la hipocresía, el libertinaje y la decadencia moral de nuestras sociedades.

Principio No. 3 - Somos únicos (principio sin desarrollo)

Teniendo en cuenta estas realidades que se imponen, llorando en consecuencia tanto desengaño, criticar a una revista por su poca seriedad y su irregular frecuencia es algo así como (anoten):

  • exigirle a un galgo hambriento que le gane una carrera a un purasangre bien alimentado, propiedad de un jeque árabe;

  • u obligar al mismo galgo a que no se quede dormido en una competencia de “quien se duerme, pierde”, contra ardillas rápidas e inquietas.

Por ello, no se detengan a hacer cuentas de cuántos fueron los números que HermanoCerdo sacó en 2008. Antes que ello lean HermanoCerdo, envíenle dinero (sí, el dinero nos interesa) y apláudanlo, porque mientras importantes bancos del primer mundo se hunden inexorablemente en la crisis y el bochorno, un grupo de maricas llamados nosotros todavía tiene esperanza y ha vuelto a sentarse detrás de la pantalla, sólo para que ustedes sean felices, sólo para que se sientan un poco más amados.

3 comentarios a “Los cerdos tenemos principios”

  1. Jorge Harmodio dice:

    ¡Qué buena es esta revista! Me cai… la crítica de Fernández Mallo pone el dedo en la llaga. Felicidades.

  2. R. BARTHES dice:

    Oink, oink, culosrotos granputas, bisexuales lujuriosos, dorsales y ventrales; cerebrales, culturales, esenciales y muy especiales, o sea, coño,……., ¿todavía superviven y sobreviven y perviven? ¿o piensan parar en el XXI, como simbólico margen marico y suicidario del siglo autodestructivo? En lugar de pedirme plata con cara de tratante de blancas (o negras o amarillas o aceitunadas malayas que son las que más plata dan porque son las que prefieren los putañeros del mundo entero, salvo en mi Perú mierdoso donde cualquier huevona blanquiñosa vale un Perú, como dicen los franceses sin imaginarse lo cojudos que son con tamaña memez), empleen la sesera que la cosa es más fácil de lo que imaginan. Se ha descubierto, hace mucho tiempo ya, que la mierda humana contiene nitratos y sulfitos y un montón de huevadas químicas con los sufijos ito y ato (amén de ánico, cuya fonética subyuga a los maricones analfabestias que no imaginan que con cualquier transuránico se les volaría el culo y se quedarían sin fuente de placer los infelices). Ahora bien, ahí está, a la vista de todos, nada menos que el substituto del petróleo, una fuente inédita de ingente riqueza que garantizaría la aparición de HERMANO CERDO hasta el siglo 47, cuando todos nosotros nos hayamos ido a la granputaquenosparió, cuando los pajeros a quienes les importan un carajo sus tatatatatatatarabuelos, sostienen con optimismo comunistoide que vivirán los hijos de los hijos de nuestros hijos. ¡A trabajar, ineficaces!, que la materia prima sobra y la regalan. Siete mil millones de cagadores en el mundo dan un total de un millón 400 mil toneladas diarias de mierda, cuya conversión en nueva fuente de energía hará no sólo que HERMANO CERDO nos sobreviva con creces sino que hasta se podrá instituir el premio literario HERMANO JABALÍ, con una dotación pecuniaria que dejará al Nobel como limosna franciscana.
    Oink, oink, artiodáctilos amantes del fango cultural y de la mierda intelectual, ungulados sin Dios, oink, oink, qué rico está, carajo, este lodo con triquinas, oink, oink.
    RUMESILDO BARTHES.

  3. Mauricio Salvador dice:

    Rumesildo Barthes, me pregunto cuánto tiempo te tardaste en escribir esto. Pero gracias por los ánimos, oink oink.

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